B. Personas discapacitadas
Actitudes de la sociedad hacia las personas incapacitadas:
Perspectiva histórica
Durante los últimos cuarenta o cincuenta años ha habido numerosos cambios en nuestra sociedad con respecto al manejo y tratamiento de las personas con incapacidades. También ha habido muchos avances en el cuidado médico. Como resultado, la mayoría de esos individuos residen en la comunidad en vez de estar en instituciones,
y dependen de practicantes privados orientados a la comunidad para el cuidado de su salud oral.
¿Cómo ocurrieron estos cambios?
Antes del siglo veinte, las actitudes sociales reflejaban el punto de vista de que las personas con incapacidades no eran saludables, sino que poseían defectos o desviaciones. Por siglos, la sociedad entera trató a esas personas como objetos de repulsión o lástima. La actitud prevale-ciente era que dichos individuos eran incapaces de participar o contribuir en algo en la sociedad, y que por tanto debían ser relegados a la beneficencia pública o de organizaciones de caridad.
Hablando de manera general, a fines de 1800, las personas con retrasos mentales, paralisis cerebral, autismo, o epilepsia residian en sus casas y eran cuidadas por sus familiares. La esperanza de vida para aquellos que padecian discapacidades mas severas no era mayor de lo que es ahora.
A comienzos del final de 1800, el estado y las agencias administrativas locales construyeron instituciones para albergar a personas discapacitadas. Estos asilos eran edificados usualmente en las afueras de la ciudad. Fue la segregación social la que alimento este tipo de manejo y desafortunadamente es esta misma segregación social la que estigmatiza a la gente.
La “Hacienda Colonial de la Florida para los Afectados Mentales y Epilépticos” se construyó en Gainesville, Florida, en 1920. El manejo de sus residentes -o asilados- estaba basado en un modelo de
"custodia”. Ellos no eran integrados a los programas comunitarios. Es obvio que la segregación por parte de la comunidad es estigmatizante.